“La mediocracia, o la dictadura de los mediocres”. Cuando los mediocres llegan para quedarse.

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ANTONIO GIL-TERRÓN PUCHADES

Un país donde en sus los colegios (públicos, concertados, y privados) se acosa, denigra y humilla al buen estudiante tachándolo de ´friki´, y por otra parte se enaltece al matón, que además de ser  el chulo abusón de la clase, es vago, mal estudiante, fraudulento y ´copión´, más pillo que inteligente, e intelectualmente indigente, da como resultado un país mediocre, regido por mediocres, sin nobleza ni buena intención.

Pero como no existe situación mala que no sea perfectamente empeorable, el futuro estará regido por individuos cada vez más mediocres, aún si cabe, y discursos más zafios. Y es que los mediocres con cargos de responsabilidad, se suelen rodear de individuos más mediocres y ceporros que ellos mismos (que ya es decir) para que jamás les hagan sombra, y su patética figura adquiera el brillo que la naturaleza les negó y ´Salamanca´ no prestó. Pero lo peor es que serán estos vulgares segundones, sobreros de corrida barata,  los herederos naturales el día de mañana, a regir los destinos de la nación, en una caída libre y sin paracaídas hacia un lodazal, entre gris rata y marrón caca.

Dicen que cada pueblo tiene el gobierno que se merece… Posiblemente…  Ya lo dijo san Juan de la Cruz en Laredo… ¿o fue Einstein en Soria?… ¿o Machado en la feria de Zafra?… ¿o Miguel López-Alegría a la Luna de Valencia?… A buen entendedor con pocas palabras basta.

Pedro Sánchez, cuando el argumentario se hace carne | ctxt.es

Cuando el mediocre llega para quedarse: El cabo Hitler.

El ejemplo histórico de lo que sucede cuando un mediocre con ínfulas narcisistas alcanza el poder, lo tenemos con Adolf Hitler.

En las elecciones de 1932, los nazis consiguieron el 33%  de los votos, más que cualquier otro partido. En enero de 1933, Hitler fue nombrado canciller. Poco después, Hitler convoca unas nuevas elecciones en las que el Partido Nazi, ya instalado en el gobierno, y abusando de los recursos del Estado para financiar su propia campaña,  consiguió un amplio triunfo, con el 43.91% de los votos y 288 de los 647 escaños. Hitler siguió sin tener mayoría absoluta, pero ya no importaba; él ya estaba en el gobierno, y había venido para quedarse. Posiblemente ahí fue cuando pensó: “Los ciudadanos no deben sufrir nunca más la amenaza de una repetición electoral; con una votación basta”.

¡Y vaya si lo cumplió! Hicieron falta dieciséis años, una guerra mundial y cincuenta millones de muertos, para ´bajarlo del burro´, y que -en lo que quedó de Alemania- volviese a haber elecciones libres.

¿Fue Hitler más inteligente que la media?

Los psicópatas son individuos con una gran capacidad para manipular a los demás; deshonestos, insensibles, sin remordimientos ni empatía; muy manipuladores, con un gran encanto superficial, además de ser unos mentirosos patológicos, trufados de  tics ´mesiánicos´.

Ello podría llevarnos a pensar que estos tipos están dotados de una inteligencia por encima de lo normal. ¡Error! Los psicópatas tienen de media, un intelecto más bajo de lo normal; prueba de ello es que si fueran más inteligentes y tuviesen un mínimo de cultura general, sabrían que los individuos como ellos siempre acaban mal.

¡Al tiempo!

ANTONIO GIL-TERRÓN PUCHADES

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